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Llueve. Te extrañábamos por estos pagos. Lástima que tu timing sea tan poco propicio.
Amo que llueva. Es una pena, realmente, que con los pocos milímetros caídos este año, el clima elija plena temporada parcialística para hacer su aparición. El dilema es que, en mi diccionario personal, éste fenómeno climático es sinónimo de siesta (no de dormir, sino de siesta). La disyuntiva reside en continuar con el aprehendimiento del sistema jurídico, político y social romano, o sucumbir a la tentación de las sábanas y el ruido de las gotas contra la ventana.
Claramente, estoy destinada a la primera.
S.

Como pasa el tiempo.


Hace un año, estaba en Bariloche. Probablemente, si hago uso de buena inteligencia (y memoria), a esta hora estaba preparándome para ir a Rocket, o, en su defecto, boludeando en algunos de los pasillos del hotel.
No voy a decir que no extraño Bariloche, que no la pasé genial, o que no es un viaje que me encantaría repetir, pero tampoco puedo dejar de agradecer estar tan contenta con lo que estoy haciendo ahora, y pensar que no dejaría todo en banda por 10 días. Además, siento que fue un viaje único, que si lo repitiera, se estropearía el recuerdo increíble de esos días en estado de “todo me chupa un huevo” (creo que es la mejor forma de describir lo que es Bariloche). Requeriría, también, que se de todo de forma tal cual se dio el año pasado, es decir: cruzarnos con los mismos colegios conocidos de Ramos, que estuvieran las mismas personas del interior (los de Junín, los de Sgo. Del Estero, los de Tucumán); que tuviéramos las mismas condiciones climáticas en cada una de las excursiones, que el orden de nuestra asistencia a los boliches fuera idéntico, etc.
En fin, mañana se van los chicos de mi colegio, les deseo mucha nieve y mucho balde, y los envidio sanamente.

En la facu, otra vez.

Hola, sí, el único fin de este post es comentar que estoy cursando entre seis y siete horas diarias este cuatrimestre, que me levanto a las 6 de la mañana de lunes a jueves; que, fácil, tengo el doble de lectura que el anterior; y, que aunque todavía no empecé a leer nada y los parciales son en octubre, ya siento que no llego.
Habiendo dicho todo esto, no puedo dejar de decir tampoco que sigo teniendo un aula copada, profesores grossos (aunque un poco pedantes, sí) y que los jueves salgo relativamente temprano.

Y que es fin de semana largo. Así que está todo bien.

S.

Retrato de la mejor ciudad del interior del país.

Tengo la suerte de conocer varias ciudades de mi país, sobre todo del sur, por haber estado en Calafate, Pto. Madryn, Bariloche, San Martín de los Andes, Villa la Angostura, Neuquén…Y, yendo para el norte, en las provincias de Córdoba y Misiones también. Habiendo dicho esto, y habiendo estado en la ciudad de Mendoza estos últimos días, debo concluir que ésta es tanto más linda que las anteriormente nombradas.

La belleza a la que me refiero no reside en el paisaje que la rodea, sino en la ciudad en sí y todo lo que la compone: la gente, el tránsito, la arquitectura, las plazas, y por qué no también, su historia. Mendoza dependía de lo que actualmente es Chile, previa formación del Virreinato del Río de la Plata. No puedo afirmar con seguridad que esto influya en lo que es la provincia hoy por hoy, pero lo que sí sé con seguridad es que no parece una provincia argentina. Cuando uno dice Mendoza, automáticamente se asocia a nivel histórico con el general San Martín y el cruce de los Andes, aunque en la práctica haya sido el Gral. Las Heras quién cruzó la cadena montañosa por Mendoza, bajo órdenes de San Martín, mientras que éste último atravesó la cordillera por San Juan.

Culturalmente, las diferencias son notables: el primer indicio es la limpieza, que ellos ostentan, orgullosos, enunciando que “desde chicos se les enseña a tirar los papeles en los tachos de basura”. Uno comprueba la veracidad de la afirmación en cuanto pone pie en la calle, dado que efectivamente la limpieza es increíble. A cargo de LIME (no, no la limé, Limpieza Mendoza), todas las noches veía pasar máquinas barrenderas por las calles. En las plazas y caminos, la única suciedad que hay son las hojas que se caen de los árboles, que muchas veces terminan en las acequias. Éstas últimas son una suerte de canaletas de medio metro de ancho (o un poco más) que transitan con agua todas las veredas de la ciudad, llevándola a los árboles citadinos desde el deshielo de la montaña. Lo más agradablemente espeluznante, es que antes solían encerar las veredas todas las madrugadas, pero en las últimas décadas fue decayendo el nivel de la ciudad, por lo que ahora desdeñaron el lustre y sólo se dedican a mantenerla limpia (?).




Lo más destacable de la ciudad son sus plazas: tanto en calidad como en cantidad. Son varias, la más destacable es la Pza. Independencia que tiene la fuente más maravillosa de toda Mendoza, aunque los manantiales son un común denominador de todos sus espacios públicos. Además, tienen el parque de la Independencia, un espacio verde ENORME (como un Jardín Botánico o Japonés, sólo que mucho, mucho más grande) que es espectacular, conteniendo sierras, monumentos a San Martín, anfiteatros, etc., dentro de sus hectáreas.




Otra cosa que me llamó la atención, es que no hay villas miserias, creo que no existe tal concepto en la ciudad de Mendoza. Hay barrios más humildes y construcciones más austeras, pero ninguno podría entrar en la definición argentina de villa.



Políticamente, tuve el agrado de encontrarme con muchas posiciones similares a la mía. No todos son Cobistas, hay perspectivas encontradas con respecto a él, pero no tanto por su desempeño hace un par de días en el Congreso de la Nación, sino más bien acerca de su labor como gobernador hace un par de años. Tampoco puedo afirmar que sean gorilas, por que de hecho tienen un gobernador del PJ, pero sí se podría decir que son anti cristinistas, la generalidad de las personas con las cuales charlé están muy descreídas, tanto de Cristina como de su marido.



Bueno, nada, después de este viaje ilustre me parece que voy a dedicar a derecho penal, así incremento mi riqueza en un plazo corto de tiempo y me compro una bodega que esté en una estancia copada, me dedicó a la producción de vinos y vivo la versión románticamente fantasiosa de mi vida. (Mentira, me encanta el derecho y no me voy a hacer penalista, pero acepto donaciones de bodegas para crear los vinos Riccardi).

Respecto de las fotos: la primera es del antiguo camino que se utilizaba para cruzar a Chile, antes de llegar a Uspallata. La segunda es del lago que hay en el Parque Independencia. Subiría más y de otros lugares, pero se me rompió la cámara a mitad del viaje, así que dispongo apenas de alrededor de 20 fotos.

S.

Diferencias entre mi vida escolar y la universitaria.

Cambios que sucedieron desde que comenzé el ingreso a la facultad el año pasado, hasta ahora:

-Me gorilicé: Esto sucedió antes de empezar la facultad en realidad, fue como una transición veraniega. Debo reconocer que nunca fui amante de la masa o lo popular. Pero al peronismo siempre lo tuve ahí, en un término medio: me parecía muy demagógico, pero se podía rescatar algo de ellos. Luego de charlas con diferentes personajes iluminadores y lectura profundizadora de este movimiento político, llegué a concluir que, lisa y llanamente, lo detesto, y creo que arruinó la Argentina.

-No duermo más siesta: Salvo los jueves, que es sagrada. Me acostumbre a estudiar a esa hora, o a veces llegaba de la facultad y no tenía sueño. Igual, sigo acostándome a la misma hora del año pasado, ergo: duermo menos.

-Consumo café y Coca-Cola con mayor frecuencia: La Coca, en casa y para las épocas de estudio intensivo (aunque me estoy haciendo adicta rápidamente). El café en la facultad, los días en los que tengo sueño y no hace demasiado frío como para bajar y cruzar de edificio (porque no da comprar el de las maquinitas ni el de mi edificio, el mejor, lejos, es el del buffete del medio).

-Descubrí que mi colegio no es taan bueno como pensaba: Osea, sí: en matemática, biología o lengua salimos con conocimientos increíbles, nos formaron como personas, aprendimos a pensar ahí, y los debates en las clases de Edu eran lo más…PERO: apestamos, y mucho, en historia; nos faltan conocimientos clásicos en filosofía: osea, hola, ¡¿cómo puede ser que no hayamos visto a Platón, a Descartes, a Hegel?! Hablamos de Nisbet y Schopenhauer, y nos llenamos las bocas con palabras postmodernas gracias a Sartre y el bendito Nietszche, pero nos falta entender todo el transcurso de la filosofía, cómo, por qué y gracias a quiénes llegamos ahí. Además, poniéndonos snobs: no sabemos nada de nada de historia del arte.

-Agradezco a Mery por haberme introducido en el mundo de las Naciones Unidas y la política: tres años de piernas que temblaban mientras alguna delegación nos preguntaba sobre Venezuela, el hablar frente auditorios que estaban, a nuestro parecer, repletos, y la búsqueda de un léxico más apropiado al entorno, me dejó bastante bien preparada para cinco años de finales (obligatorios) orales.

-No salgo más por Ramos: Hace bastante, me animaría a decir que desde diciembre del año pasado que no piso Gaona. Siempre hay algún boliche capitalino en el cual podes pasar gratis y conseguir tragos mucho, pero mucho más baratos, sólo mostrando la credencial universitaria.

-Me visto distinto: Bueno, no del todo. Pero ahora puedo comprarme casi toda la ropa que me gusta, sin importar si es “apropiada para salir por Ramos” o no, o si voy a tener ocasión de usarla. Siempre tuve mucha ropa de verano y no tanta de invierno (gracias al glorioso uniforme), y bueno, digamos que eso este año cambió.

-Tengo menos vacaciones que antes: Cuando iba al colegio, empezaba a cursar a principios de marzo y terminaba a fines de noviembre; ahora empiezo también en los primeros días de marzo, pero hasta fines de diciembre no soy libre. Y si llega el caso, en algún momento, de tener que rendir en el llamado de febrero, éste mes tampoco quedará libre.


S.

Mi tema de exposición en Historia de la Cultura


Esto, o el iluminismo, o los romanos. Cualquiera de ellos sale como piña.
Ah, la pintura es de Jacques-Louis David, y es excelente. Quizás no se aprecie por foto el virtuosismo del pintor, pero puedo asegurar que vista en persona es increíble, la capa de Napoleón parece muy vivídamente terciopelo. Y es gigante, además.
S.

Cronología salidística (para cortar con la politicidad de este blog)

Cuando estaba en, digamos, segundo grado de la primaria, los chicos de séptimo grado me parecían inalcanzables. Me sentía tan chiquita comparada con ellos, “los más grandes del patio”, que me repetía mentalmente “Nah, yo nunca voy a llegar ahí”. El tiempo pasó, y una vez en séptimo, todos los grados de los escalones más abajo poco me importaban comparados con los de 9º, los “adolescentes” oficiales del EGB. Cuando estaba en 9º (año vago si los hay, eso sí que era no hacer nada) sólo había tres cosas que ocupaban mi mente: las fiestas de 15 (incluida la mía), el viaje de egresados a Pto. Madryn (ser los más grandes, y todo lo que eso conllevaba) y el futuro polimodal.

Una vez en 1º año de polimodal, miraba embelesada a los de 3º, sus cantos por su viaje de egresados, guerras de espuma en el colegio, el micro que todos los sábados salía de la Shell que los llevaba a bailar a capital. Ellos eran de las viejas camadas de la EAO, los vestigios de épocas donde la EAO era un colegio “top”, que ya desde 2º año iban a bailar a capital, y no a cualquier bolichongo: a Ku, Mint, Caix, Pachá…eran días en los que esos nombres para nosotros nos transportaban a lugares de gente “grande”, que pensábamos que nunca íbamos a pisar. Tus conocidos de capital, mientras tanto, sentían lo mismo que vos, y te miraban con cara rara cuando les decías que aún sin tener 18 años, vos en provincia pasabas a cualquier lado.

Ya en tercero, organizabas fiestas con tus compañeros, te importaba poco y nada el resto del colegio (y el colegio en sí) y tenías una mezcla confusa de sentimientos: el de no querer abandonar nunca tercer año, y el de querer estar ya en la facultad.

Pasó el tiempo, Bariloche, la fiesta, el secundario, llegó el verano con amigas, donde conociste todos los bares habidos y por haber de Mar del Plata: Alem, Irigoyen, calles que conocías como la palma de tu mano, e incluso cuando te proponías no salir para aprovechar el día, levantarte temprano e ir a la playa, terminabas acostándote a las cinco de la mañana.

Y ahora, aunque la adaptación al nuevo estilo de vida sea un poco rara… está buenísimo. Seguís teniendo las mismas disyuntivas pelotudas que hace un par de años, no es que te abunden las responsabilidades, pero no podés evitar sentirte distinto a como te sentías en el secundario. No hay boliche que te parezca demasiado lejano, es una suerte de crecimiento, esos lugares que te parecían inalcanzables, son los mismos en los cuales pasas tu fines de semana, o no: conociste otros que son increíbles, y te preguntas por qué pasó tanto tiempo hasta que fueras a esos lugares.

Eventualmente, al primerizo facultativo le llega la época de abstinencia de las salidas: la de los parciales. ¿Viste eso que todo el mundo te decía que te iba a pasar en la facultad al principio, que te ibas a dejar estar con la lectura y esas cosas? Sí, efectivamente eso te pasó: dos semanas antes del primer parcial, querías darte la cabeza contra la pared, maldiciéndote por haber boludeado tanto tiempo en vez de adelantar lectura. Al mismo tiempo, pareciera que todos tus amigos se complotaran para decirte “Venite a tal fiesta, no sabés qué buena que va a estar!” y vos negándote, con la cabeza partida al medio y deseando un merecido descanso. ¿Habría acaso consuelo alguno? Ver que es sábado a la noche, y que de los 30 boludos que tenés conectados, 25 son de la facultad, en cuyos nicks se lee “estudio”, “leyendo”, etc. O bien, compararse con los de Garay (nuestros hermanos que odiamos, de alguna manera) que cursan siete materias por cuatrimestre y apenas si tienen tiempo para tener vida extra facultativa, salvo los viernes que ya son clásicos en Chic.

Tu resolución pasada la temporada de parciales: la próxima vez salgo, tenga que rendir o no. ¿Por qué? Por que caíste en la cuenta de que el año que viene cumplís veinte años. ¡Veinte! ¿Y cuánto tiempo te queda de salidas sin responsabilidades, sin novio, ni trabajo? Vos que pensabas que el secundario estaba lejano, ni pensar en la facultad…ya estás en primer año y hay cuatro parciales que te miran con fecha y hora asignada desde la agenda y se cagan de risa… Y cómo no se te va a escapar, “la puta, ya veinte…qué bueno sería volver a tener 16…pero ojo, por que con 16 no podría entrar a ninguno de los lugares a los que voy ahora, ni estaría en la facultad…” Irremediablemente, concluís que es necesario, cuasi obligatorio, aprovechar estos años de salidas al máximo, por que ésta juventud que estás viviendo no es eterna como la ideabas en el secundario.

¡Dios bendiga los 18!

S.

El caos diario

Los lunes me molestan. Gran parte de nosotros los odia porque son el amanecer inevitable de la rutina semanal culminada el día anterior. Particularmente no me molesta eso, la rutina en mi vida está lo suficientemente bien articulada y llena de pequeñas y grandes glorificaciones que impiden que se invadida por el tedio, al menos por ahora. Pero hay algo que todas las mañanas stressa lo que debiera ser un comienzo de semana más pacífico: el tránsito.

Viajo en auto o charter cuatro veces a la semana hasta Puerto Madero, y sin importar la hora a la que viaje (8.00, 8.30, 9.00, 9.30) la autopista siempre, pero siempre, es un caos.

Existen los caos organizados, mi dormitorio por ejemplo: es bastante caótico, volátil si se quiere, para un desconocido encontrar cualquier elemento en esa jungla de ropa, papeles, libros y demás sería un tarea por demás ardua, sin embargo yo sé perfectamente dónde se ubica cada cosa, y no titubeo a la hora de levantar ( o tirar por ahí) una pila enorme de papeles para encontrar, por ejemlpo, alguna dirección escrita con rápidez en un papel elegido al azar.

Éste no es el caso del tráfico. Hay varias variables no tan independientes entre sí que se conjugan para crear esas filas congestivas interminables, entre ellas: la cantidad de automóviles en la calle, unido a la insuficente infraestructura para soportarlo; los caminones; el transporte público deficiente, etc.

La cantidad de medios de transporte, tan abrumadora y sofocante cuando uno mira hacia adelante y la vista se pierde en un horizonte de automóviles, desborda las calles, autopistas, puentes. Se generan filas en torno a los pasos a nivel, se estancan las autopistas, y pasar por un peaje se convierte en una odisea.

A mi humilde entender, la creación de puentes donde hay pasos a nivel es una idea acertada, como así también me gustaría que se crearan vías alternativas para el tránsito pesado. Un 40%, sino más, del tránsito diario es pesado, consecuentemente retrasando a los automovilistas y generando problemas que no existirían de ser más ligeros los transportes que por allí circulan. El soterramiento de las vías ferroviarias no sería una mala opción tampoco, aunque claro, todas estas iniciativas demandarían tiempo (y presupuesto) y ninguna ofrece una solución inmediata, por lo que todas significan una convivencia sostenida por un tiempo con el problema.

Respecto del transporte público, es patético. Falta infraestructura, el tren se cae a pedazos y aunque el subte es una alternativa un poco más decente, en horas picos ninguna se traduce en opción de viaje, ni siquiera los colectivos. Pedirle a la gente que no utilice su medio de transporte privado para evitar congestionamientos, cuando el Estado no provee una alternativa válida, es una petición incoherente y facilista.

Este análisis, bastante generalista, sobre el transporte público, no hace más que llevar a una irremediable conclusión: la única alternativa viable, es salir de casa con más tiempo.

S.

Frivolidades varias

Para cortar un poco con el blog monotemático, dejo un pequeño espacio a las frivolidades:

-Me rendí al narcisismo fotologuense: sí, tengo fotolog con la gente de la facultad, y no tengo ningún empacho en decirlo.

-El humo y el estudio hacen que este fin de semana la pase en estado claustro de mi casa, sólo por la fiel promesa de salir el que viene (por capital, obviamente, porque desde que empecé la facu estoy re cosmopolita(?)).

-Respecto al humo, iría personalmente a p*tear a los forros que prendieron fuego los pastizales. Mis ojos y garganta están en la miseria, factor que, obviamente, no contribuye al estudio de los romanos.

-Facebook es una adicción.

-Cambié la cuenta de Gmail. La antigua sigue existiendo, la nueva la cree meramente por una cuestión de imagen, y para escribir mails que sean o intenten ser serios (sin debates sobre pigna´s fest y cosas de esa calaña).

-Conjugar la facultad y mis horarios con los de mis amigos del colegio está siendo un desafío para vernos. De vez en cuando, tengo la suerte de viajar con alguno en el camino de vuelta de la facultad, pero como esto rara vez sucede, dependo de los viernes (días libres) y findes para verlos. Es raro, pasar de verlos casi todos los días de la semana a vernos 1 o 2 veces en el mismo lapso de tiempo, es en momentos así cuando bendigo el msn, el teléfono, los mensajes de texto, y el glorioso facebook, como instrumentos de un mínimo de contacto para estar al tanto de la vida del otro. Incluso veo poco y nada a un amigo que cursa en mi misma facultad, mismo edificio, sólo que un piso más abajo, por que nuestros recreos y otros horarios nunca coinciden. Además, muchos de ellos trabajan y algunos cursan a la tarde, lo que complica todavía más la ardua tarea de keeping in touch.

-Quiero ir al shopping, ¡urgente! Pasar de la comodidad del uniforme a tener que levantarte antes para decidir que ponerte es una tragedia.

-ONU's, a ver cuando nos reunimos en la casa de Cher.

-Odio a Mirtha Legrand.

S.

Pan y Circo

En la Antigua Roma, la ávidez de conquista y expansión hacia otros territorios tuvo consecuencias que repercutieron en la comunidad romana, entre ellas, el empobrecimiento de alrededor de la mitad de los habitantes de Roma. Aquellos que sufrían la pobreza, buscaban en las calles alimento y diversión, surgiendo de esta manera el concepto de "Pan y Circo" creado por los líderes romanos, que descubrieron a la vez que mantener al pueblo alimentado y divertido era un método ideal para quiénes se postulaban a las elecciones. Es innecesario que escriba la lógica del pensamiento, pero de todas formas la idea de comida + diversión= pueblo alejado de cuestiones políticas y sociales se sigue utilizando en reiteradas oportunidades en la actualidad.

Podría desperdiciar caracteres despotricando sobre como cada año se supera al anterior en golpes bajos, grasadas y un nivel por debajo de lo elemental, sobre como creo que poner a un ciego como una atracción freak disfrazándolo de "igualdad" con los demás participantes es terriblemente desagradable y, en el fondo, un poco discriminatorio, sobre como esto es en realidad una analogía poco creativa, pero: ¿hace falta que diga que Showmatch es una parte básica, aunque no única, de nuestro gran circo?

S.


Flash onu

Mi falta de inspiración me lleva a buscar en los lugares más recónditos del disco rígido, en busca de algún texto o posteo que ya haya sido presenciado por los lectores de este blog. Viendo que, aparentemente, borré todo lo que merecía ser publicado (vaya a sber uno porqué) me inclino a publicar este discurso, en pos de recordar viejas épocas doradas onuísticas. De co-autoría de la Srta. Brunsteins, el siguiente texto fue escrito un jueves alrededor de las once de la noche vía msn, día previo a que el modelo tomase lugar. Sigo sin entender porque nos valió una primera mención, porque si había dos delegadas con un nivel alto de improvisación en ese modelo, éramos nosotras.
Después de meses de relfexión acerca de las políticas venezolanas, llego a la conclusión hoy, 24 de marzo, siete meses después de ocurrido el modelo, que el tan aclamado "Proyecto árbol", que supimos vanagloriar, jactarnos de su importancia y echar en cara frente a las narices de los otros estimados delegados, es una GRAN FARSA, semejante a la mentira del tren bala. Como bien titula el grupo de facebook, "Creo que el tren bala es un curro más grande que el monoriel de Springfield".

Representando a la Rep. Bolivariana de Venezuela ante la Cumbre de Cambio Climático:


Excelencias,
La temática que nos ocupa en el día de la fecha presenta una urgencia y una necesidad imperante de alcanzar soluciones concretas a un problema que viene manifestándose con creciente intensidad en el último tiempo: desde las inundaciones, la peores vistas en décadas, en el sudeste asiático; el desborde de los ríos en Reino Unido, las olas de calor que azotan Europa, hasta los incendios forestales causados en distintas regiones del mundo por el aumento constante de las temperaturas.
La selva amazónica, también conocida como el pulmón del mundo, decrece a pasos agigantados a causa de la explotación indiscriminada de árboles en manos de capitales privados u otros países a los cuales poco les importa los efectos nocivos que dejan en el ambiente. Asimismo, consecuente a la deforestación, las sequías en diversas zonas de la región aumentan, dejando a miles de comunidades aisladas en un lugar donde los ríos muchas veces son el único medio de transporte.
América Latina y otros países en vías de desarrollo son los que más sufren la degradación ambiental provocada por un capitalismo salvaje, que sigue destruyendo los recursos naturales, y por lo tanto, los propios fundamentos de la vida humana. Es inconcebible, desde cualquier punto de vista, que sean precisamente los países más contaminantes, como la potencia hegemónica del norte, los que se nieguen a adoptar medidas en pos del desarrollo sustentable e insistan en pautas insostenibles de producción y consumo. Nos encontramos atónitos ante las catástrofes que nos rodean, pero a su vez y siendo una de las victimas de este imperialista panorama mundial, nuestra republica ha tomado cartas en el asunto, y no nos hemos valido de excusas, ya que nuestro pueblo pertenece a esos oscuros y olvidados rincones de la nueva arquitectura mundial: Mientras tanto aquellos países que se jactan de defensores del medioambiente, y plantean todo un teatro de preocupación ante los desastres ambientales que nos acechan, olvidan sus obligaciones e idean reuniones no vinculantes, con el fin de no rectificar tratados con futuro pero sin beneficio económico.
La delegación de la República Bolivariana de Venezuela ha diseñado diversos proyectos medioambientales para contribuir con los programas climáticos, desde la plantación de árboles en la región hasta el saneamiento de lagos.
Señores delegados, es hora de que todas y cada una de las delegaciones aquí presentes, se esfuercen por conciliar sus intereses económicos con las acúcientes necesidades medioambientales, para poder encontrar así una solución viable adoptando las medidas conducentes a una preservación efectiva del ambiente en nuestro planeta. Los desastres naturales no distinguen entre países pobres o ricos a la hora de atacar; inundaciones, tornados y demás fenómenos climáticos no discriminan clases sociales, el aumento de la temperatura es un efecto global del cual nadie queda exento.

Honorables compañeros delegados, cada día que pasa en el que no asumimos nuestra responsabilidad, es una oportunidad que nos negamos a nosotros mismos y a nuestra descendencia de tomar acciones efectivas por un mundo mejor para toda la humanidad.

Muchas Gracias.



S.

Las mejores vacaciones, creo

Creo que fueron las mejores vacaciones lejos.

Iba a buscar más palabras para describir todo, pero como no las encuentro, prefiero dejar el post así. Cuando pueda verbalizar lo que siento en algun entramado interesante de palabras, vuelvo a postear.

S.

Doisneau I

Le garde et les ballons
Robert Doisneau.

S.

Los Medios

"Sin debate, sin crítica, ninguna administración y ningún país puede sobrevivir. Es por eso que el legislador ateniense Solón decretó que un ciudadano que escapaba de las controversias cometía un crimen. Y es por eso que la prensa fue protegida aquí por la Primera Enmienda de la Constitución. Es el único negocio protegido constitucionalmente. Y no lo está principalmente para divertir y entretener. No lo está para enfatizar lo trivial y lo sentimental. No está protegida para “dar al público simplemente lo que éste quiere”, sino para informar, para enardecer, para hacer reflejar, para mostrar nuestros peligros y nuestras oportunidades, para indicar nuestras crisis y nuestras opciones, para liderar, moldear, educar e incluso a veces, para hacer enojar a la opinión pública…"

John Kennedy
En mi casa se compra La Nación los fines de semana. Se solía mirar Telenoche, pero hace poco cambiamos el noticiero por cualquier otra cosa que esté dando vueltas, alguna película, serie, o lo que sea. A la mañana, en esa época que está próxima nuevamente, en la cual todos nos levantábamos temprano, TN era la elección (no tanto por las noticias sino más por los informes de Confesore sobre el tiempo).

Estos medios, más alguno otro que vistamos por Internet (Clarín, El País de España, etc) son los que nos mantienen “informados”.

Hace un tiempo ya que me viene pasando, que no puedo ver un noticiero sin sentir repulsión por las noticias que exponen, ya sea por la calidad de lo que informan o cómo es presentada la información. Continuamente, la televisón nos muestra lo que sucede a nuestro alrededor según la óptica de quiénes transmiten lo acontencido, en el 90% de los casos, a través de elementos melodramáticos y muchas veces apelando a golpes bajos. Estoy saturada de noticias que se suceden una y otra vez ( los robos, los accidentes de tráfico, etc.) que muchas veces reciben más exposición de la merecida, habiendo tantas otras noticias que, intereses de por medio, nunca ven la luz.
No es sólo una cuestión de qué nos muestran o nos dejan de mostrar, sino cómo lo hacen. Sin ir más lejos, un noticiero que se jacta de ser "serio" como lo es Telenoche puede parecerle objetivo a una audiencia desprevenida (sin entrar en el debate sobre si existe o no la objetividad, más allá de que sí difícilmente existe en otros ámbitos, mucho menos lo hace en los medios).
Aquella idea que me inculcaron en el secundario acerca de lograr una mirada crítica sobre las cosas es imposible sin una consulta simultánea de fuentes de información, para intentar extraerla, depurarla, y alcanzar así una opinión propia sobre lo acontecido. Al mismo tiempo, no puedo dejar de pensar que en algún punto me estoy refiriendo a un tema con cierto carácter elitista, teniendo en cuenta que a la gran cantidad de ciudadanos que no poseen sus necesidades básicas satisfechas poco les importa obtener información de calidad teniendo en mente otras preocupaciones.
En resumen, odio los medios. Si no fuese por Mery Zeballos, que me mostró otras alternativas, este año estaría comenzando mis estudios para unirme a la lacra de los periodistas, en lugar de las sanguijuelas de los abogados.
Continuará...
S.

Resumen (inevitable) de MDQ

No me gusta demasiado la playa, por lo que fueron unas vacaciones en la costa que tranquilamente podrían haber tomado lugar elsewhere. Salvo las visitas a la carpa de la familia Torbidoni, creo que cuando íbamos por nuestra cuenta no habremos pasado más de 2 horas en la playa.
La rutina consistía en levantarse entre las cuatro y las cinco y media, almorzar o merendar, y buscar algo para hacer ya que el día de playa estaba inevitablemente perdido. Ver películas, ir a ferias de diseño, salir por Güemes, ir al supermercado y demás.
Luego cenábamos (arroz, fideos o patitas de pollo) y a eso de la una partíamos a Alem, para pasar las noches en Bykein, Samsara, Varnon, La Princesa, Mezcalita...o en la misma calle Alem, caminando de un bar a otro mientras nos rebotaban porque alguna pelotuda siempre se olvidaba el documento, en busca del amor de verano (que este verano no tuvo ganas de aparecer).
Luego de noches raras, en las que íbamos de un lado para otro, terminabámos desayunando medialunas de la Boston ( a la cual íbamos A PIE DESDE ALEM CON TODO EL VIENTO QUE HAY A LAS 7.30 AM...), shawarmas en Alem o pizzas en Manolo.

¿Personajes que completaron nuestars vacaciones? Mica, Greco, Guido y el clan Torbidoni, y Juan Piloto y Mati Shaggy (dupla pseudo homosexual que veíamos a la fuerza para bancar a Jacky).

Insoportables: los tarjeteros.No, por enésima vez, no quiero ir a bailar a ese boliche pedorro que tenés en la loma del orto, fletate flaco.

Personajes secundarios del verano: la barra del Don Bosco, el perro del stand de los shawarmas, el de la chocotorta, el Mini Cooper.


En una nota aparte, quisiera decir que a pesar de que la pase genial, Mdq es asquerosamente repugnante. Creo que nunca voy a volver a vacacionar ahí voluntariamente. La siguiente suma explica el porqué:

Microcentro de Buenos Aires + agreguéle mar = MDQ.

Villa La Angostura, esperame que el año que viene estaré por allí.


S.

Chivo.

Basta de la falta de inspiración para encontrar un tema sobre que escribir: en Cazadoras Sin Presas nos proponemos temas para facilitarle la tarea a la imaginación. Quién quiera pasar a dejar un tema, está invitado.

Cher, creo que el tema que dejaste en mi posteo anterior lo voy a trasladar a ese blog. Entre las temáticas ya propuestos, abordé:
Las Cursilerías: http://sinpresas.blogspot.com/2008/02/cursileras.html
Las Expectativas: http://sinpresas.blogspot.com/2008/01/las-expectativas.html


S.

Estado: fuera de constancia blogguística

Heme aquí, en pleno enero y en Buenos Aires, intentando sobrellevar como todos este insalubre calor que sofoca estos días. Al ser este el primer posteo del año, quisiera no sólo cortar con la seguidilla de posteos pseudo melancólicos por el fin de la secundaria, sino cambiar también el enfoque usual que suelo darle a lo aquí escrito.

El año académico suele darle pie a algunos escritos a través de situaciones, textos, conversaciones, u otras razones capaces de dar vida al fluir de las letras que hacen ( o hacían) referencia a la política o a mi ciclo escolar. Con la jungla de cemento semi vacía y la cabeza despejada, aprovecho la oportunidad para rendir pleitesía a música y textos de este verano.

Musicalmente, he tenido diversas etapas, aunque siempre manteniendo una variable constante: si bien he coqueteado con el rock nacional y he mantenido una relación casi estable con el brit pop durante largos períodos de tiempo, Oasis ha sido la única banda capaz de permanecer a lo largo de los años, con mayor o menor intensidad, en mi repertorio. El jazz como género quizás pudiese calificar para disputarle el trono a la banda inglesa, si no fuese porque el primero es mucho más reciente. Habiendo entrado en el terreno pantanoso pero encantador de este último género mencionado, puedo enunciar una serie de consecuencias de mi acercamiento con el jazz. El motivo de mi approach a las dulces ( para mis oídos, al menos) melodías del jazz, ha sido el simple oír del tema " Somewhere over the Rainbow" en cierta película que no recuerdo, la escucha de este estilo de música me acerco al instrumento que hoy en día intento aprender: el piano, el cual, a su vez, abre mi panorama musical inclinándome hacia otro estilo de melodías de las cuales no me siento capacitada para mencionar en la actualidad.

Trasladándome de las notas musicales a las letras, debo afirmar no sin cierto pudor que hace meses ya que Cortázar me mira desde el escritorio, preguntándose cuando lo leeré, y cómo es posible que otros autores menos meritorios se le hayan adelantado en la lectura de su tradicional absurdo.
Quisiera hacer un queja pública: ¿qué se le pasaba a Orwell por la cabeza cuando escribió el final de 1984? Lo ideal hubiese sido que hubiese trascendido la mera mención de la Hermandad para también desafiar, e incluso derrocar, al sistema que tanto oprimía al protagonista. Por delante, además de Cortázar, tengo también a García Márquez y Salinger, veremos que suerte les depara a los mismos.


Llamado a la solidaridad: si alguien quisiese dejar un tópico específico para poder así explayarme a gusto, que lo haga, el estado de vagancia perpetua de mis vacaciones parece haber infectado este blog que se encuentra en una suerte de decaímiento agravado por la próxima ausencia de su autora por sus vacaciones en la costa. (Cerrini, Brunsteins, Cher, que ustedes me dejen un tópico sobre el cual escribir es prácticamente un requisito inviolable de su paso por este intento de blog. Aún así, la temática de cualquier otra persona será acpetada con agrado teniendo en cuenta el estado de caída en picada de este espacio).



S.

"Callate, vos!"

Esto de las vacaciones, entre el tiempo libre y el desorden apocalíptico de papeles que se viene acumulando en los cajones, me lleva a ordenar todo lo que durante el año se encuentra suelto y revuelto en algún rincón de mi cuarto. Me toca acomodar las carpetas de los tres últimos años de colegio, discerniendo entre los papeles que pueden ser útiles para la facultad, los que no merecen existir (química, salud y adolescencia, psicología, etc.) y los que quiero conservar, solo porque sí.

En la primera y última categoría entran las carpetas enteras de filosofía y sociología (o filosofía política, como Edu gusta llamarle). Aristóteles, Schopenhauer, Sartre, Jaspers, Nietzsche, Comte, Hobbes, Maquiavelo, Marx, Webber, Durkheim, y demás.

Debates sobre el exitismo, el poder, la felicidad, la pobreza, y por supuesto, sobre política y religión, en los cuales tuve el horror de descubrir que tenía compañeros, e incluso amigos, a favor de la pena de muerte, y una loca que también apoyaba la tortura.

Más allá de las diferencias ideológicas, lo estimo como a pocos de sus pares profesores y sus clases van a ser una de las cosas a extrañar.


S.

Sí, la onda ahora es Sui Generis

Necesito a alguien que me emparche un poco y que limpie mi cabeza. Que cocine guisos de madre, postres de abuela y torres de caramelo. Que ponga tachuelas en mis zapatos para que me acuerde que voy caminando y que cuelgue mi mente de una soga hasta que se seque de problemas y me lleve... Y que este en mi cama viernes y domingos, para estar en su alma todos los demás días de mi vida. Y que me quiera cuando estoy, cuando me voy, cuando me fui. Y que sepa servir el té, besarme después y echar a reír. Y que conozca las palabras que jamás le voy a decir.

S.

Lo bueno de no volver al secundario

Después de haber hecho una despedida medianamte digna de la secundaria, enumero las cosas que definitivamente no voy a extrañar, a saber:

Clases de Ed. Física.
Tener que "estudiar" Matemática.
Los días que salíamos más tarde de la una.
Las albóndigas.
Los gritos de marilina.
Alguna gente de 2º Economía (ahora supongo que ya son 3º).
Tener inglés las primeras tres horas.
Los finales.
El uniforme ( sobre este punto tengo sentimientos econtrados, ya que por más que no me gustara, resolvía con practicidad la cuestión de qué ponerse todos los días, algo que ocupará mi cabeza probablemente a diario a partir de Marzo o Abril).

Dejo un video representativo de nuestras clases de Portugués:
http://www.youtube.com/watch?v=Bc-aQ2Q2aWI&feature=user

S.