Hacía tiempo que no veía a alguien tan afligido al tomar una decisión. Pero está bueno ver a alguien moverse por las convicciones y no por los intereses.
Lejos, lo que más espero de esto es un renacimiento de la UCR, no por considerarme radical, sino con el único fin de generarle un contrapeso político al PJ. Años y años de fracasos peronistas deberían convencer a más de uno a la hora de emitir el voto, el peronismo ya tuvo sus etapas, bastante largas por cierto, y ninguna logró ser más que mediocre, es hora de cederle el trono a otro partido.
La tercera posición peronista, ¿dónde? Ah, sí, cierto, la posición de la demagogia, el populismo, el autoritarismo, todas palabras que podrían englobarse en una sola: peronismo. Muy bien representado en alguien como Pichetto, que cuando habla de traición a Cobos parece sufrir una ligera amensia de su oscura etapa menemista. Incluso la RAE tiene una definición para él: filibustero le dicen.
Basta de psicobolches, peronchos y "presidentes almaceneros"(genial descripción del genio de Alfonso para Kirchner).
S.
Discurso del Dip. Fernando Iglesias en el Congreso 5 de julio de 2008
Señor presidente: voy a tratar de hacer el esfuerzo de ser lo más breve y claro posible para decir las cosas que quiero decir sin ser irritante. Quisiera hablarles a todos los presentes, a los diputados de la oposición pero también y sobre todo a los del oficialismo.El gobierno dice que le saca al campo para alimentar al país. Sobre esto hay cifras muy claras: el campo produce alimentos para 300 millones de personas y la carga fiscal que paga ya era en el año 2005, es decir, cuando era mucho más baja, superior al 25 por ciento.Si no hago mal las cuentas, esto quiere decir que todos los años el gobierno nacional le saca al campo el valor para alimentar gratis a 75 millones de personas, es decir, dos veces la población nacional.Por eso me pregunto quién tiene la culpa del hambre del país, si el campo produce alimentos...-
Manifestaciones en las galerías.
Sr. Iglesias.- ... si el campo produce alimentos para 300 millones de personas y sus productores cobran por ellos valores que crecen mucho menos que la inflación.El gobierno también dice que pone retenciones para bajar el precio interno de los alimentos. Pero de los cuatro productos de los que estamos hablando, maíz, soja, trigo y girasol, el que paga las retenciones más altas -48 por ciento- es la soja, que no se come en la Argentina, y el que paga las retenciones más bajas es el trigo -27 por ciento- que es con lo que se hace el pan de los argentinos. Yo me pregunto entonces si las retenciones son para que baje el precio de los alimentos.El gobierno dice que son para redistribuir la riqueza, pero desde que comenzó este gobierno la relación entre el 10 por ciento más rico y el 10 por ciento más pobre de los argentinos es de 28 a 1, es decir, una relación peor que en el terrible 2001 del gobierno de De la Rúa.Esto quiere decir que la mejora de las condiciones de los más pobres, que nadie niega, se ha dado simplemente por la mejora de la macroeconomía y por el famoso efecto derrame. Un derrame que en los últimos dos años, por causa de la inflación, ha llevado a que el país creciera el 8 por ciento y también crecieran la pobreza y la indigencia. Por la inflación, hemos pasado del derrame a la sequía.El gobierno dice que le quita a los chacareros y que lo va a devolver. El campo sabe que no se devuelve nunca, o bien se lo hace tarde, poco y mal. En el campo no quieren que les saquen lo que le van a devolver porque no quieren ser súbditos ni tampoco clientes: quieren ser ciudadanos. (Aplausos.)-
Aplausos y manifestaciones en las galerías.
Sr. Iglesias.- No es solamente una cuestión de billetera, sr. Presidente, sino de dignidad. Muchas veces he criticado al peronismo, pero también he reconocido que ha tenido el indudable mérito de incorporar a los trabajadores y al interior oscuro del país a la vida nacional. Por eso, esto es algo que los peronistas deberían comprender perfectamente.El gobierno parece creer que si destruye la soja crecerán la carne y la leche. El campo sabe que se destruyó primero la carne y la leche y el campo se refugió en la soja. Y hora le quieren quitar el último refugio que tenía. El gobierno cree que destruir a los grandes favorece a los chicos, pero en la Coalición Cívica creemos que se favorece a los chicos apoyando y ayudando a los chicos y no destruyendo a los grandes. En la Coalición Cívica creemos que un gran país, la Argentina grande que San Martín soñó, como dice una famosa marcha, se hace con los pequeños, con los medianos y con los grandes. (Aplausos.) Con dos condiciones: que paguen un impuesto a las ganancias alto y progresivo, para que la riqueza se pueda redistribuir, y que además ese impuesto sea coparticipable, para que llegue también al interior.El gobierno dice que el campo es avaro y angurriento. El campo pagaba ya 35 por ciento de impuestos a la producción, que significan básicamente un 70 u 80 por ciento de impuesto sobre las ganancias. Yo quisiera que antes de votar todos los diputados se preguntaran cuál es el sector productivo no extractivo que en la Argentina paga los impuestos más altos. (Aplausos.) Porque no se entiende, señor presidente, que el sector agropecuario que paga los impuestos más altos en el mundo sea avaro y angurriento, y que los que viven subsidiados por esos impuestos sean los grandes héroes de la Patria.Señor presidente: yo vengo del marxismo, y en los años 70 discutía con la gente de la Jotape sobre la burguesía nacional. No sé si me han convencido, pero si es que existe la burguesía nacional no veo ninguna expresión más parecida a ella que el sector agropecuario argentino: con sus pequeños, medianos y grandes productores que quieren ganar dinero produciendo y no especulando, y que quieren reinvertir en sus empresas, en el campo y en el desarrollo del país, y no especular poniendo la plata en cuentas en Suiza.Si el campo no es la burguesía nacional, la burguesía nacional, ¿dónde está?
Sr. Coscia.- A costa de los trabajadores.
Sr. Iglesias.- Me sorprende, señor presidente, que se hable tanto de la explotación de los trabajadores rurales. Desde luego que desde la Coalición Cívica apoyaremos todas las iniciativas del diputado Coscia y del doctor Recalde ‑que ya se expresaron en la Comisión de Agricultura y Ganadería‑ para disminuir el trabajo en negro en todo el país. Pero nos parece que si hay trabajo negro en el campo y en el país –y hay mucho, ya que está por encima del 40 por ciento según las cifras del propio INDEC‑, la responsabilidad seguramente no es de la oposición sino de un oficialismo que desde hace cinco años gobierna, y al que nosotros vamos a apoyar si toma medidas en este sentido.- Aplausos y manifestaciones en las galerías.Sr. Iglesias.- Y quiero hacer otra cuenta más, señor presidente. Supongamos que un matrimonio cualquiera, no hagamos nombres para no ser irritantes, hubiese ganado en el último año 1.171.000 pesos de intereses por plazos fijos y 352 mil pesos en un fideicomiso inmobiliario. ¿Cuánto hubiera pagado este hipotético matrimonio por esa ganancia de un millón y medio de pesos por el fideicomiso inmobiliario y por intereses del plazo fijo? La respuesta es cero, porque en la Argentina de hoy no se pagan ganancias por la renta financiera.Pero si en vez de invertir en la renta financiera ese matrimonio hubiera invertido en el sector productivo más avanzado del país, hubiera tenido que pagar 48 por ciento de retenciones y les hubieran dicho que eran la patria financiera aplicada al campo.Señor presidente: el oficialismo dice que ha hecho correcciones a no sé qué cantidad de artículos, y yo confío en la buena fe de los legisladores que lo han hecho. Pero el artículo 2º de la norma que se quiere sancionar hoy le da plena soberanía al Ejecutivo para cambiar todo esto el día de mañana. Por lo tanto, todas esas modificaciones que se han hecho son inútiles, ya que mañana el Poder Ejecutivo, sin consultar al Congreso, puede nuevamente volver la situación donde estaba. Y esto es una delegación inaceptable de los poderes del Parlamento nacional.Señor presidente: Las banderas de la burguesía nacional, del federalismo y del país productivo contra la patria financiera, han sido históricamente las banderas del peronismo. Yo he criticado y seguiré criticando al peronismo por muchísimos aspectos de su tradición, pero creo que estas banderas, las de la burguesía nacional, el federalismo y el país productivo han sido parte de la contribución histórica del peronismo al país.- Manifestaciones en las galerías.Por eso, sr. Presidente, voy a concordar por primera vez con el dr. Néstor Kirchner y les voy a pedir a los diputados del oficialismo que pongan lo que hay que poner, y que cuando voten lo hagan pensando en quiénes los eligieron, en por qué los eligieron, y en bajo cuáles banderas los eligieron.
Muchas gracias, sr. Presidente.
Ya está, después de un discurso así, tienen que cerrar el debate... Más allá de lo expresado o el contenido ideológico; el léxico, la diplomacia, la forma de expresar la ideas sin recurrir a la bravuconería, es simplemente genial. Todos los discursos del congreso debieran ser hechos de esta manera, aunque supongo que deben ser pocos los diputados que tengan argumentos que se sostengan por sí solos, sin recurrir a un tono más violento.
S.
Militar y político argentino, presidente de la República entre 1946-1955 y 1973-1974. Fundador del peronismo (movimiento político actualmente aglutinado bajo la denominación de Partido Justicialista), y una de las figuras latinoamericanas más destacadas del siglo XX, que influyó decisivamente en la historia política de Argentina.
Nació en Lobos, provincia de Buenos Aires, el 8 de octubre de 1895. Desde 1911 hasta 1913 estudió en el Colegio Militar, en 1924 fue ascendido a capitán y entre 1926 y 1929 completó su formación en la Escuela Superior de Guerra. En 1930 participó -a las órdenes del general José Félix Uriburu- en el golpe de Estado militar que derrocó al presidente Hipólito Yrigoyen, y fue nombrado secretario privado del ministro de la Guerra, cargo que ocupó entre 1930 y 1935. Más tarde impartió clases en la Escuela Superior de Guerra.
Admirador del dictador fascista italiano Benito Mussolini, en marzo de 1943 participó en la creación del Grupo de Oficiales Unidos (GOU), que en junio de ese año protagonizó un golpe de Estado que depuso a Ramón Castillo. Desde su posición al frente del recién instituido Departamento Nacional de Trabajo (embrión del futuro Ministerio de Trabajo y Previsión) procedió a transformar el movimiento sindical, debilitando la influencia que ejercían sobre él los partidos de izquierdas, para lo que promulgó nuevas leyes, reformó las existentes y creó nuevos sindicatos.
Cuando en febrero de 1944 el GOU formó la Junta Militar que llevó a la presidencia de la República al general Edelmiro Julián Farrell, Perón fue nombrado vicepresidente, además de ministro de la Guerra y de conservar el citado cargo en Trabajo.
1.Gracias Wikipedia por tanta magia.
2.Feliz Cumpleaños atrasado a las dos actuales dirigentes (?) de la onu en la EAO, Natasha Brunsteins y Sol Cerrini, quiénes cumplieron 17 y 18 años respectivamente. Suerte en el modelo.
S.
Mi tema de exposición en Historia de la Cultura
Publicado por Sole en 18:20 Etiquetas: Cualquier cosaCronología salidística (para cortar con la politicidad de este blog)
Publicado por Sole en 18:13 Etiquetas: Cualquier cosa, UniversdadCuando estaba en, digamos, segundo grado de la primaria, los chicos de séptimo grado me parecían inalcanzables. Me sentía tan chiquita comparada con ellos, “los más grandes del patio”, que me repetía mentalmente “Nah, yo nunca voy a llegar ahí”. El tiempo pasó, y una vez en séptimo, todos los grados de los escalones más abajo poco me importaban comparados con los de 9º, los “adolescentes” oficiales del EGB. Cuando estaba en 9º (año vago si los hay, eso sí que era no hacer nada) sólo había tres cosas que ocupaban mi mente: las fiestas de 15 (incluida la mía), el viaje de egresados a Pto. Madryn (ser los más grandes, y todo lo que eso conllevaba) y el futuro polimodal.
Una vez en 1º año de polimodal, miraba embelesada a los de 3º, sus cantos por su viaje de egresados, guerras de espuma en el colegio, el micro que todos los sábados salía de la Shell que los llevaba a bailar a capital. Ellos eran de las viejas camadas de la EAO, los vestigios de épocas donde la EAO era un colegio “top”, que ya desde 2º año iban a bailar a capital, y no a cualquier bolichongo: a Ku, Mint, Caix, Pachá…eran días en los que esos nombres para nosotros nos transportaban a lugares de gente “grande”, que pensábamos que nunca íbamos a pisar. Tus conocidos de capital, mientras tanto, sentían lo mismo que vos, y te miraban con cara rara cuando les decías que aún sin tener 18 años, vos en provincia pasabas a cualquier lado.
Ya en tercero, organizabas fiestas con tus compañeros, te importaba poco y nada el resto del colegio (y el colegio en sí) y tenías una mezcla confusa de sentimientos: el de no querer abandonar nunca tercer año, y el de querer estar ya en la facultad.
Pasó el tiempo, Bariloche, la fiesta, el secundario, llegó el verano con amigas, donde conociste todos los bares habidos y por haber de Mar del Plata: Alem, Irigoyen, calles que conocías como la palma de tu mano, e incluso cuando te proponías no salir para aprovechar el día, levantarte temprano e ir a la playa, terminabas acostándote a las cinco de la mañana.
Y ahora, aunque la adaptación al nuevo estilo de vida sea un poco rara… está buenísimo. Seguís teniendo las mismas disyuntivas pelotudas que hace un par de años, no es que te abunden las responsabilidades, pero no podés evitar sentirte distinto a como te sentías en el secundario. No hay boliche que te parezca demasiado lejano, es una suerte de crecimiento, esos lugares que te parecían inalcanzables, son los mismos en los cuales pasas tu fines de semana, o no: conociste otros que son increíbles, y te preguntas por qué pasó tanto tiempo hasta que fueras a esos lugares.
Eventualmente, al primerizo facultativo le llega la época de abstinencia de las salidas: la de los parciales. ¿Viste eso que todo el mundo te decía que te iba a pasar en la facultad al principio, que te ibas a dejar estar con la lectura y esas cosas? Sí, efectivamente eso te pasó: dos semanas antes del primer parcial, querías darte la cabeza contra la pared, maldiciéndote por haber boludeado tanto tiempo en vez de adelantar lectura. Al mismo tiempo, pareciera que todos tus amigos se complotaran para decirte “Venite a tal fiesta, no sabés qué buena que va a estar!” y vos negándote, con la cabeza partida al medio y deseando un merecido descanso. ¿Habría acaso consuelo alguno? Ver que es sábado a la noche, y que de los 30 boludos que tenés conectados, 25 son de la facultad, en cuyos nicks se lee “estudio”, “leyendo”, etc. O bien, compararse con los de Garay (nuestros hermanos que odiamos, de alguna manera) que cursan siete materias por cuatrimestre y apenas si tienen tiempo para tener vida extra facultativa, salvo los viernes que ya son clásicos en Chic.
Tu resolución pasada la temporada de parciales: la próxima vez salgo, tenga que rendir o no. ¿Por qué? Por que caíste en la cuenta de que el año que viene cumplís veinte años. ¡Veinte! ¿Y cuánto tiempo te queda de salidas sin responsabilidades, sin novio, ni trabajo? Vos que pensabas que el secundario estaba lejano, ni pensar en la facultad…ya estás en primer año y hay cuatro parciales que te miran con fecha y hora asignada desde la agenda y se cagan de risa… Y cómo no se te va a escapar, “la puta, ya veinte…qué bueno sería volver a tener 16…pero ojo, por que con 16 no podría entrar a ninguno de los lugares a los que voy ahora, ni estaría en la facultad…” Irremediablemente, concluís que es necesario, cuasi obligatorio, aprovechar estos años de salidas al máximo, por que ésta juventud que estás viviendo no es eterna como la ideabas en el secundario.
¡Dios bendiga los 18!
S.
Como mi vida hasta fines de mes va a estar regida y estipulada no por salidas, ni actividades, sino por cantidad de páginas leídas, resúmenes terminados y temas estudiados, publico esto antes de entrar en la etapa de total decadencia blogera.
Como la mayoría de mis conocidos saben, profeso un acérrimo odio hacia el Peronismo ( de izquierda o de derecha), y pretendo fundamentar dicho desagrado hacia esta figura mediante diversos posteos con pequeñas muestras de por qué el Peronismo es una de las peores lacras que pudo haberle sucedido a este país (aunque no la única).
"Aquí están palabras que él pronunció el 25 de julio de 1949 ante delegados del Partido Peronista:
¿Quiénes son nuestros adversarios políticos? Son suficientemente conocidos: los conservadores, los radicales del comité nacional, los socialistas y los comunistas. Estas fuerzas fueron manejadas de afuera y por lo tanto no tienen vida propia ni los alienta una conciencia nacional. Tenemos derecho a dudar de su patriotismo y de su dignidad. Pero, señores, ellos perturban en lo interno y sus amos en lo externo. La acción es clara: recurren al exterior como añorando buenos tiempos, en los que nosotros éramos todavía una colonia extranjera. Pero a pesar de ello podemos afirmar que no torcerán la decisión del gobierno ni la voluntad del pueblo, que si supo vencer al señor Braden, vencerá también a sus personeros.
Para Perón, la oposición no era la expresión de puntos de vista diferentes del oficial, sino un puñado de fuerzas despreciable al las que había que destruir. En ese mismo discurso definía la política como una "lucha de voluntades contrapuestas": entonces lo primordial "es penetrar en las voluntades adversarias y doblegarlas para ponerlas al servicio de la república, aunque no quieran".
En 1947 los periódicos de la oposición fueron clausurados y comenzó la compra del sistema de radiofusión nacional por grupos económicos ligados al régimen.Los grandes diarios habían estado en contra de Perón durante la campaña electoral de 1946; algunos como La Nación o La Prensa con un tono con un cierto elitismo, otros, como Crítica o El Mundo, con una agresividad más directa. Sólo contaba con el apoyo de Democracia, El Laborista y La Época, pero también disponía de un decreto que permitía al Poder Ejecutivo la expropiación del papel de diario. No se fabricaba papel de diario en Argentina, había que importarlo, y tanto las divisas necesarias para pagarlo, como la distribución del mismo, le permitía a Perón reducir el grosor de las ediciones de los periódicos opositores y limitar su tirada. Pero el adelgazamiento de esos diarios fue sólo uno de los métodos usados por el peronismo para borrar a las voces periodísticas disidentes. La clausura también se aplicó en varios casos con diferentes pretextos."
S.

